¿Qué es un equipo multifunción?

Un equipo multifunción, como su propio nombre indica, es el que permite realizar distintos trabajos relacionados con el entorno ofimático. Fotocopiar, imprimir, escanear e incluso actuar como fax. Estos equipos pueden ser tanto de impresión por tinta como de impresión por láser. A la hora de comprar, tenéis que tener en cuenta todas sus características para ver qué es lo que realmente necesitáis en vuestro entorno bien de oficina o bien de tipo estudiantil-escolar.

Con la fotocopiadora podremos realizar copias de nuestros documentos, o bien desde el escáner o desde el alimentador automático de los originales. Es en éste último caso en el que se podrán realizar copias a doble cara leyendo el original de una sola vez (con lector integrado) o bien dando la vuelta al papel. Hay equipos multifunción que tienen disco duro y nos brindará la posibilidad de almacenar el documento que digitalicemos en el escáner para reimprimirlo en el momento que deseemos hacerlo.

La función de impresora permite imprimir cualquier documento que tengamos almacenado en nuestro ordenador o memoria extraíble (USB directo al equipo multifuncional o ranuras para tarjetas SD, MMC, CF…). Aquí entran en juego las conexiones del multifunción al equipo por USB, red cableada o red wifi. En otras entradas anteriores también hemos hablado de APP de los fabricantes para poder imprimir y comunicar nuestros dispositivos móviles con el equipo. El acabado que se le puede dar a lo que imprimamos varía según las características del equipo; perforado (haciendo agujeros en la hoja, plegado, grapado…)

El escáner nos permitirá digitalizar aquello que deseemos para almacenarlo en nuestro PC o bien en el propio equipo multifunción. Lo que digitalicemos lo podremos enviar a una carpeta de red (una carpeta que hayamos compartido en nuestro PC o servidor mediante el protocolo SMB), a un servidor FTP, a un pendrive USB o bien a un correo electrónico directamente (siempre que tengamos configurada esta opción exactamente iguala que en nuestro PC con los datos del servidor SMTP, dirección, usuario, contraseña, puerto…)

La última opción que ofrecen estos dispositivos es la de FAX pero que actualmente está en desuso. En algunos viene incluido y, en otros, es un accesorio opcional que se puede implementar.

Esperamos que con estas explicaciones ya puedas tener claro lo que diferencia a un equipo multifunción de una impresora convencional.

Cómo conectar tu impresora por bluetooth

Una de las cosas que más nos interesa es saber cómo conectar nuestros equipos de impresión.

Hoy os proponemos un pequeño tutorial sobre cómo conectar nuestra impresora por Bluetooth a través de los siguientes pasos:

– Primero tenemos que asegurarnos de que nuestra impresora es compatible con el sistema de Bluetooth. Tenemos que tener en cuenta la exclusividad de equipos informáticos como los Mac de Apple que no permiten conexiones Bluetooth a excepción de otros dispositivos que sean de la compañía de Cupertino. Algunos equipos tienen el sistema integrado y en otros casos puedes comprar uno para adaptarlo a tu impresora.

– Una vez que tienes adaptador tanto en el equipo informático como en la impresora, configúralos.

– Cuando hayas encendido la impresora, abre la opción de dispositivos Bluetooth en tu equipo informático. Suele estar siempre en panel de control.

– Agrega ahora la impresora de manera automática. En opciones marca la opción “Activar detección” y “Permitir que otros equipos Bluetooth se conecten a este equipo”. Después de eso, tanto equipo como impresora se encontrarán de forma automática y empezarán a trabajar.

– Si la prefieres agregar manualmente, en la ventana de dispositivos pincha la opción “Agregar dispositivo” y ejecuta el instalador para darle una ubicación a la impresora. Luego utiliza la opción que te proporciona el asistente para pinchar en “Agregar impresora”. Selecciona la opción de “Impresora Bluetooth” y automáticamente el equipo la encontrará.

Son pasos muy sencillos y que te harán la vida más cómoda. Imprimir sin cables es un lujo que descubrirás y que a buen seguro utilizarás en tu escritorio más habitualmente de lo que piensas.

Impresión 3D vs impresión convencional

En plena era de la explosión en la impresión 3D, nos gustaría dar un punto de vista que pretenda aclarar las ventajas y aplicaciones de uno y otro sistema. Si bien el futuro de la impresión parece que va encaminado al 3D, no conviene olvidar el peso y la importancia que también en el futuro seguirá teniendo la impresión convencional.

La impresión 3D es un modelo de impresión espacial en el que mediante unos patrones tridimensionales indicamos al equipo que elabore la figura o la pieza diseñada en el programa. Se utilizan distintos materiales para poder imprimir en función del tipo de impresora 3D y también en función del uso.

La principal diferencia es que estas impresoras, de momento, no imprimen de manera convencional. Y ahí es donde entran las impresoras más habituales. La tinta o el láser siguen siendo necesarias en tanto en cuanto se sigue teniendo la necesidad de imprimir documentos en papel.

Las aplicaciones de las impresoras 3D son infinitas. Ya conocemos que se pueden imprimir piezas, pero tenemos noticias de coches enteros y de casas fabricadas con esta tecnología. También sabemos que existen impresoras 3D de comida con las que se han imprimido postres o pizzas con materiales comestibles y adaptados a estas máquinas. Y llegando más lejos aún, se están diseñando e imprimiendo partes del cuerpo humano con el fin de utilizarlas en trasplantes.

A pesar de que, sin embargo, las aplicaciones de la impresión convencional son más reducidas siguen existiendo muchas que no pueden ser sustituidas y que no las realizan las impresoras 3D. La burocracia sigue manejándose con documentos impresos, al igual que los distintos manuales de instrucciones de cualquier aparato que compremos, por poner dos ejemplos. Los libros se seguirán imprimiendo, la prensa… a medio y largo plazo la digitalización global de documentos tiene aún un trecho grande que recorrer. Incluso la fotografía se sigue imprimiendo en sistemas convencionales de impresión.

El coste de una impresora 3D, aunque existe ya el low cost en ese sector, sigue siendo elevado. Los recambios y consumibles exactamente igual puesto que se trata de materiales más caros y que se necesitan en mayores cantidades.

En el otro extremo, los precios de las impresoras convencionales y multifunción siguen bajando y manteniéndose muy atractivos. Los consumibles viven una época de esplendor bajo el paraguas de los compatibles que han conseguido reducir hasta el 50% el precio tanto de tóner como de cartuchos.

En resumen, dos sistemas muy distintos pero que conviven perfectamente. Necesidades diferentes, acciones distintas y muchos clientes que cada vez comprenden más que la evolución no está reñida con lo tradicional y que sistemas de impresión convencionales siguen y seguirán teniendo la misma aceptación aún con el auge de un sistema tan impresionante como el 3D.