CARTUCHOS DE TINTA RECICLADOS

Vamos a informar en unos cuantos puntos sobre la diferencia de los cartuchos reciclados con los originales.
En Estados Unidos las ventas entre los cartuchos originales y los reciclados están al 50%, cada vez son más los que optan por consumir cartuchos de tinta reciclados, mientras que en España sigue habiendo una gran diferencia a la hora de comprar, se sigue optando más por los cartuchos originales. En los cartuchos reciclados podemos observar notablemente la diferencia del coste con los originales, el ahorro que nos supone oscila entre un 30% y un 70%.

Cuando usamos cartuchos de tinta reciclados, hay personas que piensan que pueden estropear la impresora, o dichos tan absurdos como que los fabricantes de las impresoras no la reparan en caso de avería por no usar cartuchos originales, pero eso no es cierto. Los fabricantes no pueden poner esa excusa, la Unión Europea ya trabaja animando a los compradores a que usen cartuchos reciclados, aunque sí es cierto que en algunas marcas de impresora usan un chip que detecta al cartucho como vacío aunque lo hayamos rellenado, el chip se puede sustituir por otro o también puedes resetearlo.

Para limpiar los cartuchos debemos desmontarlos, poner unas piezas nuevas en el puesto de las antiguas y los tenemos que rellenar. Las piezas al ser nuevas las impresiones son iguales a la de los cartuchos originales, gracias al polvo de los cartuchos que es de primera calidad
En los cartuchos de tinta originales la tinta ocupa su capacidad de tinta a la mitad, en cambio con los cartuchos de tinta reciclados no es así, la capacidad se aprovecha en su totalidad, así ofreciendo una gran cantidad de tinta para los clientes.
Si quieres puedes probar a rellenar el cartucho de tinta reciclado por tí mismo. Tienes que comprar botes de tinta, con agujas para poder meterle la tinta. Cuando compras el kit, éste viene con un manual sobre cómo rellenarlos paso por paso. Si no te animas, vuelves a comprar cartuchos reciclados y listo.
Si tienes un punto de vista ecológico, debes saber que al rellenarlo tú mismo descienda notablemente la emisión de CO2, desciente aproximadamente entre un 45-60% si lo comparamos al proceso cuando fabrican un cartucho nuevo.