El cuidado del cartucho de tinta

Al igual que hace unas semanas hemos escrito sobre cómo podemos cuidar correctamente de nuestro tóner en una impresora de inyección de tinta, hoy lo vamos a hacer para el cartucho de tinta.

Lo fundamental para que un cartucho de tinta dure mucho tiempo y pueda ofrecer el rendimiento por páginas impresas esperado es que se le cuide como debe. Con estos tips esperamos ayudarte a conseguirlo:

Conserva el cartucho en un lugar ajeno a temperaturas extremas. Es decir, que la impresora no esté expuesta a fuentes de calor como radiadores o junto a la ventana donde incida mucho el sol. Tanto el calor como el frío son malos compañeros de viaje del cartucho.

No pases largas temporadas sin imprimir. Y si va a ser así, saca el cartucho de la impresora, guárdalo en una bolsa al vacío y protege su cabezal. Así evitaremos que se seque. Si el tiempo que pasa es una semana entre impresión e impresión, no hace falta que lo guardes; imprime una página de prueba cada tres días para que el cartucho tenga actividad y no tenga el problema de que se seque el cabezal.

Limpia el cartucho de vez en cuando. En una tapa de bote de conserva echa agua tibia e introduce el cabezal para posteriormente limpiarlo con un papel seco y con suaves toques. Así eliminas pequeños restos que puedan entorpecer tus impresiones.

Alinea correctamente el cartucho cada cierto tiempo, con esto conseguirás mejores impresiones sin que se descentren las líneas. Y, además, cuando veas que se vaya terminando su nivel de tinta no lo golpees ni lo sacudas esperando que te de más de lo que le queda, ¡así lo estropeas del todo!

Esperamos que te hayan servido. Si tienes cualquier duda sobre este tema o cualquier otro relacionado con la impresión o impresoras no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Ventajas de un cartucho XL

En la entrada de hoy vamos a explicaros las ventajas de un cartucho XL, que lo son sobre todo si eres de los que imprime muchos documentos en espacios de tiempo no muy prolongados.

La diferencia de un cartucho XL con uno normal es la capacidad de tinta que tiene el depósito del cartucho. Lo normal es que un cartucho disponga de una capacidad de entorno a 12 ml de tinta (aunque hay alguno de apenas 6 ml, según el fabricante). Mientras, lo normal es que los grandes se vayan a los 20 ml de capacidad siendo esta una de las ventajas de un cartucho XL.

Si trabajas en una oficina, un despacho o en un hogar donde haya dos o más estudiantes se recomienda contar con un cartucho de estas dimensiones.

Uno de los mejores ejemplos que tenemos para ilustrar esta entrada es el del cartucho compatible HP Deskjet negro nº21XL. Con él se pueden imprimir hasta 600 páginas con uno de los mejores acabados en impresoras de inyección de tinta.

Los test realizados y el volumen de ventas de este compatible determinan que independientemente de la calidad, que la tiene, una de las principales ventajas del cartucho XL

Además de responder con rendimiento, el precio es otro factor añadido a la hora de destacar este formato. Y si es un compatible, muchísimo mejor y más ventajoso. Se calcula que el coste por copia en un original, concretamente en este modelo, está entorno a 2,6 cts. Mientras, el coste por copia en el cartucho compatible HP Deskjet negro nº21XL es de 1,4 cts. Un 50% más barato.

Finalmente, es recomendable que si en tu hogar imprimes con poca frecuencia acudas a cartuchos de menos capacidad. Así evitarás los problemas que pueden surgir de la tinta que se seca por falta de uso y economizarás también mejor con tus copias.

 

¿Qué hacer cuando un cartucho de tinta se seca?

En la entrada de hoy vamos a comentar un problema muy común para usuarios con impresora de inyección de tinta y que no realizan demasiadas impresiones a lo largo del año; el cartucho seco.

Antes de comenzar con los consejos para recuperar un cartucho seco conviene recordar algunas acciones que os ayudarán a evitar este problema:

1.- Evitar que la impresora esté cerca de la exposición solar durante muchas horas al día y en días continuados. Elige un rincón protegido.

2.- Aunque no tengas documentos que imprimir, por lo menos un par de veces a la semana imprime una hoja de prueba.

3.- Si vas a estar tiempo sin imprimir, como en vacaciones, saca el cartucho y mételo en una bolsita tipo fill con el cabezal protegido con su tapa. En lugar fresco.

Ahora sí. Si no has llevado a término las acciones anteriormente descritas y te encuentras con un cartucho de tinta seco, esto es lo que tendrás que hacer para recuperarlo;

a) Coge un recipiente tipo tupperware o similar y llénalo con agua tibia tirando a caliente. Moja ligeramente el cabezal (por donde sale la tinta) y a continuación repósalo sobre unas toallitas de papel o un Kleenex. Repite este ejercicio un par de veces. Luego sécalo bien, mételo en la impresora e imprime una pág de prueba.

b) Otra manera es la utilizar una pequeña aspiradora de mano. Con el cartucho mirando en posición vertical (como si estuviera en la impresora) sujétalo con la mano mientras apuntas con el pequeño aspirador a la zona trasera y limpia los restos con un kleenex o toallita.

c) Finalmente revisa la tipología de tu cartucho, si tienes un cartucho de esponja o de cabeza abierta y has puesto en práctica alguno de los dos consejos anteriores pero todavía no funciona, el cartucho está muerto. La tinta se secó y se endureció a tal punto que es imposible salvar el cartucho. Si el cabezal es electrónico puede que utilizando alguno de estos métodos no funcione. Si no consigues imprimir, no has podido salvar el cartucho.

Esperemos que os hayan servido nuestras indicaciones. Si te gustó, recomienda!