Algunas cosas que se pueden hacer con una impresora, ¿las conocías?

Hoy en día prácticamente todo el mundo utiliza una impresora casi a diario. Sin embargo, la mayoría  se limitan a imprimir documentos de texto o alguna que otra imagen. Desde Rec-line os traemos otras cosas que podemos hacer con nuestra impresora para sacarle partido.

  1. Imprimir fotografías.

Puede parecer obvio, ¿no? Sin embargo, nos estamos refiriendo a imprimir fotos de alta calidad sin necesidad de ayuda de un profesional. Lo único que necesita es una buena impresora, papel de calidad fotográfica y ganas de experimentar como les mostramos en el anterior artículo (“Imprimir tus proias fotos en casa“).

  1. Crear etiquetas.

Es posible que supiera que puede crear etiquetas, pero seguramente no sabía la gran variedad de etiquetas que puede crear. Básicamente se puede etiquetar cualquier cosa, desde una carátula de CD hasta un sobre pasando por archivadores, carpetas, paquetes, etc. lo único que se necesita es una impresora, tinta y hojas de etiquetas.

  1. Compartir

Si tiene más de un ordenador en casa o en la oficina no es necesario tener una impresora para cada uno ya que se puede configurar de forma fácil una red inalámbrica que permita conectar todos sus equipos con su impresora.

  1. Membretes

Tanto si perteneces a una empresa y necesitas enviar mucha correspondencia, como si simplemente te gusta mucho enviar cartas, puedes crear una plantilla de membrete e imprimir tantas copias como necesites de éste para tenerlas preparadas para enviar.

  1. Imprimir su propio calendario

Puede crear y editar a su gusto un calendario personalizado con las fechas que sean importantes para usted, con sus propias fotografías, incluso imprimiéndolo en el último momento con las adiciones que necesite como citas o reuniones.

  1. Hacer un boletín de noticias

Tanto si quiere que toda la empresa esté al tanto de las últimas novedades como si quiere hacer una actividad en familia, crear un boletín de noticias puede ser una idea interesante. Sólo tendrá que escoger una plantilla que le guste, añadir sus fotos y textos, de lo que se pueden encargar diferentes miembros del equipo. Por último, sólo quedará elegir un papel adecuado a nuestras necesidades, imprimirlo y hacérselo llegar a nuestros lectores.

  1. Cree su álbum de recortes

Puede crear uno de esos álbumes de recortes que están tan de moda sin necesidad de usar tijeras y pegamento. Sólo tiene que elegir una plantilla que le guste y colocar las imágenes y artículos del evento, colocarlo como más le guste y tan sólo quedará imprimir su álbum de recuerdos personalizado y fácil de crear.

  1. Crear sus propios materiales promocionales

Si usted tiene su propio negocio puede sacarle mucho provecho a su impresora haciendo su propio material promocional. Usted puede imprimir tarjetas de visita, membretes, boletines de prensa o incluso, puede desarrollar sus propias campañas de marketing y ser su relaciones públicas particular.

  1. Crear proyectos para sus hijos

Si usted tiene niños, una impresora puede ser una herramienta muy útil. Basta pensar en todas las cosas interesantes que puede crear, buscar e imprimir para ellos. Se puede crear un libro para colorear de dibujos, hacer un puzzle de una imagen o incluso puede ayudarles a hacer un collage de sus fotos favoritas en el ordenador y luego imprimirlo para su visualización. Las opciones son ilimitadas.

  1. Dar a sus ojos un descanso

Al leer una gran cantidad de texto en la pantalla retroiluminada del ordenador o la tablet puede contribuir a problemas de salud como la fatiga o sequedad ocular, irritación, dolores de cabeza, etc. En lugar de leer todo el tiempo en la pantalla, puede imprimir algunos de los documentos que necesita leer y sentarse en algún lugar cómo para relajarse y darle un respiro a sus ojos del exceso de trabajo.

 

Imprimir tus propias fotos en casa

Desde la llegada de la fotografía digital las formas de visualización y de uso de nuestras fotos se han multiplicado. Podemos establecerlas como fondo de pantalla o como imagen en nuestras redes sociales, verlas en marcos digitales, desde el ordenador o en una televisión y no podemos olvidarnos del modo tradicional, impresas en papel fotográfico.

Desde Rec-line os traemos estos consejos para sacar el máximo partido a vuestra impresora a la hora de hacer copias impresas en casa.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que no todas las impresoras imprimen con la misma calidad, con lo que debemos asegurarnos de que nuestra impresora es capaz de imprimir las fotos con la resolución que deseemos y que las fotografías tienen suficiente calidad.

Por lo general, la resolución de una buena impresión digital es de entre 250 y 300ppp (Píxeles Por Pulgada). Así mismo, el tamaño de impresión habitual es de 10x15cm lo que equivale a 4×6 pulgadas, de forma que necesitaremos que nuestra foto tenga un tamaño entre 1000×1500 píxeles y 1200×1800 píxeles. En estos momentos las tarjetas de memoria tienen una gran capacidad por lo que nuestro consejo es que apuntes a la resolución máxima que permita tu cámara para conseguir la mejor calidad.

También debemos fijarnos en la relación entre ancho y largo de la foto, ya que cuando las cámaras utilizaban carrete y el revelado era químico, la proporción era de 3:2 que sigue siendo la proporción de la mayoría de fotos impresas. Sin embargo, con la fotografía digital nos encontramos con una proporción de 4:3 por lo que seguramente deberemos hacer algún recorte o, al menos, ajustes en el tamaño antes de realizar la impresión para conseguir la proporción adecuada. Al imprimirlas en casa tendremos que hacer los ajustes nosotros mismos pero, a cambio, nos aseguraremos de que queda como a nosotros nos gusta.

Otro punto a tener en cuenta son los ajustes de brillo, contraste, gama de tonos, etc. que, si bien no siempre son necesarios, a veces son recomendables y otras simplemente son muy apetecibles. Antes de imprimir las fotografías las visualizaremos, seguramente en el monitor de nuestro PC por lo que recomendamos realizar un buen calibrado de nuestro monitor para asegurarnos de que lo que visualicemos sea lo más parecido a lo que la impresora vaya a imprimir.

Algo importante en lo de debemos detenernos es en la elección del papel para imprimir las fotografías. Deberá ser papel fotográfico y de la mejor calidad posible. Además sería interesante utilizar el papel de la misma marca de nuestra impresora, ya que nos dará más posibilidades de configuración. Así mismo, es recomendable elegir el papel en función del uso que vayamos a darle a la fotografía, ya que existen papeles fotográficos especiales que nos asegurarán una mayor durabilidad de nuestra foto.

Igualmente importante es dejar secar las fotografías después de imprimirlas, retirándolas una a una de la bandeja de la impresora y dejando que sequen antes de enseñarlas para evitar marcas indeseadas.

Actualmente la mayoría de las impresoras traen consigo un software que nos permitirá realizar la mayoría de estos ajustes de una manera fácil e intuitiva, lo que nos lleva a uno de los consejos más importantes que os traemos desde Rec-line para asegurarnos de conseguir los mejores resultados: experimenta, prueba, coge práctica y, sobretodo, diviértete sacándole provecho a las posibilidades que nos ofrecen las impresoras y la fotografía digital.

Impresión 3D vs impresión convencional

En plena era de la explosión en la impresión 3D, nos gustaría dar un punto de vista que pretenda aclarar las ventajas y aplicaciones de uno y otro sistema. Si bien el futuro de la impresión parece que va encaminado al 3D, no conviene olvidar el peso y la importancia que también en el futuro seguirá teniendo la impresión convencional.

La impresión 3D es un modelo de impresión espacial en el que mediante unos patrones tridimensionales indicamos al equipo que elabore la figura o la pieza diseñada en el programa. Se utilizan distintos materiales para poder imprimir en función del tipo de impresora 3D y también en función del uso.

La principal diferencia es que estas impresoras, de momento, no imprimen de manera convencional. Y ahí es donde entran las impresoras más habituales. La tinta o el láser siguen siendo necesarias en tanto en cuanto se sigue teniendo la necesidad de imprimir documentos en papel.

Las aplicaciones de las impresoras 3D son infinitas. Ya conocemos que se pueden imprimir piezas, pero tenemos noticias de coches enteros y de casas fabricadas con esta tecnología. También sabemos que existen impresoras 3D de comida con las que se han imprimido postres o pizzas con materiales comestibles y adaptados a estas máquinas. Y llegando más lejos aún, se están diseñando e imprimiendo partes del cuerpo humano con el fin de utilizarlas en trasplantes.

A pesar de que, sin embargo, las aplicaciones de la impresión convencional son más reducidas siguen existiendo muchas que no pueden ser sustituidas y que no las realizan las impresoras 3D. La burocracia sigue manejándose con documentos impresos, al igual que los distintos manuales de instrucciones de cualquier aparato que compremos, por poner dos ejemplos. Los libros se seguirán imprimiendo, la prensa… a medio y largo plazo la digitalización global de documentos tiene aún un trecho grande que recorrer. Incluso la fotografía se sigue imprimiendo en sistemas convencionales de impresión.

El coste de una impresora 3D, aunque existe ya el low cost en ese sector, sigue siendo elevado. Los recambios y consumibles exactamente igual puesto que se trata de materiales más caros y que se necesitan en mayores cantidades.

En el otro extremo, los precios de las impresoras convencionales y multifunción siguen bajando y manteniéndose muy atractivos. Los consumibles viven una época de esplendor bajo el paraguas de los compatibles que han conseguido reducir hasta el 50% el precio tanto de tóner como de cartuchos.

En resumen, dos sistemas muy distintos pero que conviven perfectamente. Necesidades diferentes, acciones distintas y muchos clientes que cada vez comprenden más que la evolución no está reñida con lo tradicional y que sistemas de impresión convencionales siguen y seguirán teniendo la misma aceptación aún con el auge de un sistema tan impresionante como el 3D.