El tóner, cómo cuidarlo

El tóner es una de las partes más importantes en los sistemas de impresión láser. Como ya sabéis se trata de un polvo fino, normalmente de un color negro que se fija al papel mediante atracción electrostática o magnetografía.

Aunque en general tendemos a llamar tóner a toda la pieza que la compone la tinta en polvo, el depósito, la cuchilla limpiadora, el chip del tóner, el depósito de tóner desperdiciado, el rodillo de carga primaria, el cilindro imantado y la unidad de cilindro.

El cuidado del tóner es esencial para el correcto funcionamiento de la impresora láser y de todo el sistema. Se trata de una pieza frágil, aunque pueda parecer lo contrario. Los movimientos bruscos pueden poner en peligro la marcha del sistema.

Para cuidar un tóner a la hora de manipularlo para colocarlo has de hacerlo con cuidado. Retira la protección y colócalo siguiendo al pie de la letra las instrucciones.

A la hora del mantenimiento y limpieza debes retirarlo con cuidado y colocarlo sobre una hoja en blanco. Intenta aspirar con un aspirador de escritorio todos los restos que tenga el tóner y si hay algún papel que pueda entorpecer su labor retíralo.

IMPORTANTE: cuando veas que el tóner va perdiendo capacidad y que los caracteres salen con menos color y más apagados, no intentes agitar de forma brusca el tóner para conseguir que las copias salgan mejor. Es una manera muy habitual por la que el tóner se estropea.

Y finalmente, si quieres cuidar tu tóner tienes que protegerlo de los factores externos que pueden dañarlo como las fuentes de calor excesivas y los líquidos que pueden evitar su correcto funcionamiento.

Aquí tienes una relación de los mejores tóner para tus impresoras láser, si eres de los que gusta de imprimir rápido, y con calidad te servirán todos.