Características, usos y tipos de papel

En la actualidad, existen numerosos tipos de papel que podemos clasificar de muy diversas formas atendiendo a sus principales características como la forma en la que es elaborado el papel, su revestimiento, el espesor, etc.

En cuanto a la elaboración podemos distinguir dos tipos principales:

Los producidos a partir de pasta mecánica: el proceso es puramente mecánico, no se separan ciertos componentes de la madera como la lignina. Por ello, producen un resultado más frágil y de color amarillento. Usados principalmente para elementos no permanentes como periódicos

Los producidos a partir de pasta química: el proceso incluye ciertos compuestos químicos que sirven para separar componentes como la lignina o resinas pero manteniendo casi toda la celulosa. Se producen fibras más largas, limpias y resistentes dando un papel más claro, brillante y duradero. Se usan, por ejemplo, para las revistas.

Refiriéndonos a su revestimiento también encontramos dos tipos:

Revestidos o estucados: poseen un recubrimiento superficial a base de un pigmento de arcilla que produce una mayor uniformidad superficial por lo que la retención de la tinta es más rápida y homogénea, consiguiendo mejores resultados de nitidez y densidad de color en nuestras impresiones. A su vez puede clasificarse según en grado de revestimiento (ligero, medio, alto), según se aplique a una o las dos caras del papel, según el acabado (brillo, mate, etc.). El papel obtenido es de mayor calidad y suele usarse para la impresión de libros de arte o técnicos, revistas, etc.

Sin revestir, offset o no estucados: sin revestimiento de pigmento se obtiene un papel de mayor absorbencia debido a su porosidad, es menos suave y de menor calidad de impresión. Es el tipo más usado normalmente ya que es el típico de fotocopiadoras o impresoras por lo que todo el mundo tiene en casa y/o en la oficina. Suele utilizarse para libros, fotocopias, cartas, facturas, etc.

Respecto al espesor, también llamado gramaje, podemos encontrarnos con multitud de tipos usados para diferentes fines en función de sus cualidades. Entre 40 y 60 gramos suelen usarse para periódicos, mientras que el papel clásico de oficinas o de nuestras casas suele oscilar entre 80 y 100 gramos, los de espesor entre 90 y 115 gramos suelen usarse para hacer carteles o folletos y por último, las tarjetas de visita, postales y portadas de revistas suelen usar un gramaje de entre 250 y 350 gramos.

Desde Rec-line queremos destacar que éstas son sólo algunas de las características principales de los tipos de papel y que combinaciones de ellas hay en gran cantidad. Además deberemos tener en cuenta que todas ellas las podremos encontrar con diferentes características extras como por ejemplo en diferentes tamaños o colores y con particularidades que nos proporcionen posibles usos específicos como papel con adhesivos o  especiales para algunos tipos de impresión, etc.

Elegir impresora: Impresoras multifunción

Como es sabido, hay una enorme diversidad de categorías de impresoras, tipos de impresión, funciones, tamaños… Desde Rec-line hoy os aclararemos algunas cosas sobre las impresoras multifunción.

Las impresoras multifunción son una combinación de todas las características propias de una impresora con algunas de las características más importantes de otros dispositivos usados en las oficinas, como pueden ser escáneres, fotocopiadoras, fax, etc. Tener todas estas funcionalidades en un único dispositivo ayuda a las empresas a reducir el número de aparatos presentes en la oficina, con la consiguiente reducción de costes y maximización del espacio de la oficina, además ayuda a racionalizar las tareas regulares de la oficina y a mejorar la productividad.

Ahora bien, conviene tener en cuenta una serie de factores antes de elegir la que más nos convenga para nuestra oficina como la frecuencia con la que imprimimos documentos, si estos son en blanco y negro o en color, la calidad de impresión que necesitamos, las funcionalidades adicionales que usaremos, la tecnología de impresión que nos conviene, etc. Dependiendo de estos y otros condicionantes deberemos elegir una u otra impresora que se adapte lo mejor posible a nuestras necesidades, y no nos será difícil encontrarla entre la gran oferta que ofrece el mercado actual.

Una de las características relevantes es la conectividad. La conexión inalámbrica suele ser una muy buena opción ya que, dependiendo de las dimensiones de la oficina y del número de usuarios que tendrá la impresora, éste tipo de conexión WI-FI nos permitirá imprimir desde cualquier puesto de trabajo de la oficina en lugar de limitarlo a un único escritorio. Además puede ser interesante que la impresora posea ranura de lectura de memorias USB o incluso lector de tarjetas integrado si, por ejemplo, solemos imprimir fotografías directamente desde la memoria de una cámara.

Otro factor importante es el coste. Tenga en cuenta que el coste de un equipo no es sólo el precio de la máquina, también incluye el coste futuro de uso, mantenimiento y suministros que a largo plazo superan al precio del equipo.

En resumen, estudie con detenimiento las necesidades de su empresa y compare las características de los equipos que se encuentran en el mercado antes de elegir una impresora multifunción para su hogar o su oficina.

Consejos para ahorrar gastos de impresión

Desde Rec-line queremos ayudarte con tu empresa y, por ello, en éste artículo te traemos unos útiles consejos para ahorrar gastos con la impresora.

Lo primero es elegir bien la impresora que más nos conviene ya que cada tipo tiene sus ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, si en tu empresa se realizan impresiones de pocas páginas pero frecuentes, seguramente la tinta sea la mejor opción ya que consume menos electricidad. Por el contrario, si el volumen de tus documentos es extenso sería más apropiada la tecnología láser por la eficiencia. Al elegir la impresora no es importante sólo el tipo, también sería interesante mirar el gasto energético que supone en reposo, ya que la mayoría de las impresoras permanecen encendidas las 24 horas.

En cuanto al ahorro en costes de papel hay muchas opciones: podemos reducir la calidad del papel para copias internas, reducir el peso del papel en algunas de las impresiones también nos puede ayudar a reducir gastos, y debemos tener en cuenta el uso de papel reciclado que además del ahorro en precio supone un beneficio para el medio ambiente.

Además podemos hacer impresiones a doble cara que nos ahorrará un 50% del papel que necesitemos o, también podemos imprimir varias páginas en una sola, ahorrando tanto tinta como papel.

Para optimizar el uso de tinta lo mejor es estudiar la tecnología de la impresora con detenimiento y elegir la impresora que mejores opciones de ahorro nos ofrezca.

Sin embargo, hay pequeños trucos que podemos aplicar para reducir el uso de tinta como, por ejemplo, elegir cuidadosamente la tipografía con la que redactamos nuestros documentos. Hay tipografías específicamente diseñadas para el ahorro de tinta, como la fuente ECOFONT. Si no nos convencen, podemos usar alguna de las fuentes consideradas normales que utilizan menos tinta que otras como la Garamond o la Courier.

Al igual que hacíamos con el papel, podemos jugar con las diferentes calidades de impresión que nos ofrece la impresora para ahorrar en tinta, al menos en las impresiones de documentos internos.

Para finalizar una serie de consejos generales que nos ayudarán a reducir gastos en tinta, papel y energía:

Revisa los documentos. La vista previa nos ayuda a reducir el número de impresiones erróneas al permitirnos observar cómo quedará el diseño de la impresión.

Imprime sólo lo que necesites. Por ejemplo, si imprimes una web, elimina la publicidad y otras cosas innecesarias antes de imprimir.

Imprime sólo lo imprescindible. Hay alternativas digitales al papel como pasar los documentos a pdf para poder revisarlos en libros electrónicos o tablets. También se pueden establecer cuotas de impresión para evitar el uso indiscriminado de este recurso y, a veces, es suficiente con tener que introducir una clave que nos demore lo suficiente para pararnos a pensar si lo que queremos imprimir es realmente necesario.

Impresión inalámbrica, la tranquilidad de una red de impresión sólida

En plena era tecnológica, la impresión 3D avanza de manera contínua y constante. Pero la impresión doméstica y de oficina no queda relegada a un segundo plano ni mucho menos.

Las facilidades para poder imprimir documentos allí donde uno se encuentre es algo que cada vez valoran más los usuarios. En esta entrada, vamos a explicaros cómo poder imprimir cuando no estéis cerca de vuestra impresora.

Existen diferentes configuraciones para la impresión inalámbrica. Cualquier número de usuarios inalámbricos (o cableados) pueden imprimir mediante el uso de uno de los siguientes escenarios: impresora cableada en red, impresora conectada a un servidor de impresión externo inalámbrico, impresora con función de red inalámbrica o impresora cableada a una computadora en la red (esta es la mejor opción para las impresoras).

Conviene determinar la mejor ubicación para la impresora. A menudo, la situación dicta esto. Si hay varios equipos que comparten la impresora, entonces una ubicación conveniente es lo mejor. Siempre y cuando haya una señal inalámbrica disponible fuerte, en cualquier lugar es bueno.

redes-wi-fi

Ahora es necesario configurar las impresoras en la red cableada. Si la impresora está habilitada para red (lo que significa que tiene incorporado un conector Ethernet), entonces simplemente usando un cable Cat 5 conéctala. Una vez que está en la red, todos los usuarios pueden acceder fácilmente a la impresora.

Se debe utilizar un servidor de impresión inalámbrico si no hay un conector de red (o enrutador) disponible para conectar la impresora. Estos están disponibles tanto para Ethernet como impresoras con conexión USB, por lo que este es un escenario muy común. Antes de conectar la impresora, confirma que el servidor de impresión sea visible en la red.

Configura las impresoras con la función inalámbrica incorporada. Asegúrate de configurar correctamente la dirección TCP/IP, la máscara de subred y la información del enrutador. Algunos modelos te permiten configurar esto directamente en la propia impresora, mientras que otros utilizan software propietario o están diseñados para el uso de un navegador web.

Imprime de forma inalámbrica con una impresora que está conectada a otro equipo, permitiendo “Compartir la impresora” en el equipo anfitrión. Esta es la mejor opción para las impresoras más antiguas que se unen a través de cable paralelo. Nota importante: ¡el equipo anfitrión debe estar conectado a la red!

Agrega la impresora a todos los equipos. Puede utilizar el CD del fabricante, pero una mejor opción es descargar los controladores desde la web, ya que los controladores actualizados tienden a ser más estables. Los usuarios de Windows pueden agregar la impresora dirigiéndose a “Impresoras” desde el “Panel de control”. Los usuarios de Mac agregan la impresora dirigiéndose a “Impresoras y faxes” en las “Preferencias del Sistema”

Esperamos que os haya servido este pequeño tutorial. En cualquier caso, no os olvidéis de utilizar cartuchos compatibles para vuestras impresoras. Cartuchos como los de Rec-Line.